Conversatorio Che Guevara: caminos de unidad para los pueblos de la Patria Grande

A iniciativa de la Asociación de Educadores de América Latina y el Caribe – AELAC, Capítulo Argentina, el pasado viernes 24 de junio, en el auditorio de la Asociación Trabajadores del Estado – ATE (Argentina) tuvo lugar el “Conversatorio Che Guevara: Caminos de Unidad para los Pueblos de la Patria Grande”, el mismo que contó con la participación de los embajadores de Cuba, Nicaragua y del Estado Plurinacional de Bolivia, además del Primer Secretario de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela.

En la oportunidad, el Embajador boliviano realizó una remembranza de los aspectos más relevantes de la vida, trayectoria y legado del Che, presentando –de manera verbal, un perfil completo del Comandante que matizó con los versos del cantautor cubano Silvio Rodríguez y que a continuación se transcribe.

 

EL CHE Y EL PROCESO DE CAMBIO BOLIVIANO

Por: Ramiro Tapia Sainz

 

Hace 94 años, en Rosario – Argentina, nació Ernesto Guevara, el Che, es de los hombres que nunca dejan de estar vigentes, su imagen, año tras año, no pierde actualidad. Hoy me tocaría hablar del Che, del hijo, hermano, padre, médico, y ojalá en pocos minutos pueda hablar de su paso glorioso y del legado que nos dejó.

Nació en Rosario, de una familia de capa media, desde muy niño portador de una patología que le acompaño en toda su vida ¡el asma!; enfermedad que a cualquier persona la relegaría y peor en la niñez (con el sarcasmo de sus compañeros, hacen lo que ahora se trata de limitar el bullying), desde su corta edad sobrellevó el acoso y forjó un carácter combativo no solo contra las burlas, sino en pedir ser tratado como a los demás.

Él y su familia se trasladaron a Córdoba, donde inició sus estudios, fortaleció su convicción y su espíritu aventurero, le animó a ver el mundo fuera de las aulas y de su hogar, conocer cómo están los otros países, cómo sobreviven, qué costumbres y hábitos tienen. Lo hizo en motocicleta, sin itinerario, sin planificar la alimentación, ni ver dónde pernoctar, un caminante del mundo rumbo a ver la realidad.

A su paso por lo que antes se conocía como Bolivia, pudo conocer el proceso “revolucionario” desarrollado en 1952, que posteriormente a un importante estallido social logró expulsar un gobierno militar que privó de la democracia. Esta revuelta popular encaramó a gobernantes de turno: del Movimiento Nacionalista Revolucionario – MNR, que tenían la misión de profundizar cambios, nos referimos al voto universal, nacionalizaciones de las minas, la reforma agraria; eventos luego mezclados con una genuflexión con el imperialismo, ya que con el pretexto de “ayuda” incursionaron con la Alianza Para el Progreso, impidiendo la reversión de las tierras para el que las trabaja, el ingreso de nuevas trasnacionales, claudicando de esta manera de los postulados revolucionarios y obedeciendo los designios del amo del Norte.

Como él dijo: no se puede confiar ni un tantico en el imperialismo.

Su vocación de servicio, de entrega a los demás se consolidó ya siendo médico yendo de voluntario a un leprosario, en la selva del Perú, donde vio la desesperación, la necesidad y la desesperanza de personas que necesitan ayuda, que eran excluidas y totalmente marginadas de la sociedad.

El Che, es de los hombres elegidos, el comandante que hizo la conjunción necesaria e imprescindible, llevar en forma simétrica la teoría con la práctica, ya antes de pasar por México y prepararse para liberar a Cuba, el paso por la vida lo afianzó y fue el mejor combatiente, cuyas armas principales, su entrega a la humanidad y su convicción, que lo resumió, al decir qué culpa tengo si mi sangre es roja y mi corazón está a la izquierda”.

¿Qué diría el Che, de lo que hoy es el Estado Plurinacional de Bolivia?

Antes de emitir un criterio, saludaría efusivamente al país que en una época y bajo la imposición del imperio lo mandaron a asesinar; nos diría que encontramos nuestra realidad, que reconocimos a nuestras mayorías, que aquellos originarios despertaron, ya no están sometidos, que tuvimos la capacidad vernos y unirnos con todas nuestras nacionalidades y formamos un nuevo Estado.

El Estado Plurinacional de Bolivia, con una nueva Constitución Política, que establece que nuestros recursos naturales son de, y para los bolivianos, que ya no tenemos analfabetos, que mejoramos nuestros índices en salud, que estamos próximos a erradicar la desnutrición, que aumentamos el promedio de sobrevida, que hemos reducido el desempleo, que tenemos tecnología, carreteras y medios de comunicación modernos, que luchamos con hechos contra el cambio climático (defendiendo a la madre tierra).

Valoraría que podemos ponernos de pie ante la adversidad, que luego de un golpe, cruento y asesino, el pueblo pacíficamente y unido volvió a retomar su rumbo.

Comandante te pondrías orgulloso de saber que realizamos un “Proceso de Cambio”, bajo la dirección de un indígena Evo Morales, secundado por un intelectual, Álvaro García y esta vez bajo la conducción del intelectual, Luis Arce y el indígena, David Choquehuanca vamos a estar unidos. Nadie se atreverá a hacernos retroceder.

Sin duda el Che, valoraría que, una vez iniciado nuestro proceso de cambio, en la Presidencia de Evo morales, se expulsó al embajador norteamericano, años más tarde a toda “la cooperación norte americana”, y que hoy, con la firmeza de nuestra vocación antiimperialista, reconocerías como enseñanza que este tiempo de vivir sin injerencia norteamericana, han sido los mejores años de la historia boliviana hecho que nos permite caminar con pasos firmes dando continuidad a nuestro proceso.

Los originarios campesinos de nuestra patria, que ahora viven bien te dirían:

Sal Ernesto de la Higuera te llaman los campesinos, selvas pampas y montañas “Patria o Muerte, es nuestro destino”