Bolivia contará por primera vez con un sistema portuario hacia el Atlántico

Santa Cruz,  octubre de 2018 (ABI).- El martes 30 de octubre de 2018 será un día histórico para Bolivia debido a que contará por primera vez con un sistema portuario propio con la recategorización como internacionales de los puertos Gravetal y Aguirre que se sumarán a Jennefer para que la carga nacional pueda salir y entrar de forma soberana por el canal Tamengo hacia el océano Atlántico.

El nuevo sistema es parte del Canal Tamengo, en la cabecera de la hidrovía Paraguay-Paraná, y se constituye en una de las vías navegables naturales de mayor longitud del planeta con 3.442 kilómetros.

Esa hidrovía está formada por los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay, aguas internacionales a los que tiene acceso Bolivia y pasa por Puerto Cáceres (Brasil) hasta desembocar en Nueva Palmira (Uruguay).

El presidente de la Cámara de Industria, Comercio y Turismo de Santa Cruz (Cainco), Jorge Arias, en una entrevista con la ABI, no ocultó su satisfacción y regocijo por la decisión del Gobierno de impulsar ese anhelo de los exportadores e importadores bolivianos que contarán con tres alternativas de puertos nacionales para mover su carga de una forma más directa hacia rutas de aguas internacionales.

“¿Cómo esto no nos va a emocionar? Si a partir del día martes por primera vez se va a tener un sistema portuario con nombre y apellido propios. Antes no se podía pedir una cotización como Bolivia, porque antes no existía un puerto con nombre y apellido boliviano. Ahora existen tres puertos, tres opciones y eso nos llena de entusiasmo”, destacó el titular de la Cainco.

Para el martes se tiene previsto que el presidente Evo Morales, en un acto especial en el muelle del puerto internacional Jennefer, entregue la recategorización en su calidad de puertos internacionales a Gravetal y Aguirre, además, de la resoluciones administrativas para que la Aduana Nacional de Bolivia pueda tener asiento formal en esas estructuras privadas.

“El funcionamiento de los puertos es de inmediato porque lo que estaba frenando la posición de la Aduana, en los espacios físicos que ya tiene construidos, era esta resolución administrativa que tiene que emitir la Dirección de la Marina Mercante Boliviana”, acotó Arias.

Antes, a través de los tres puertos que constituyen el sistema portuario boliviano, Gravetal, Aguirre y Jennefer, sin tener categoría internacional ya se movían más de 1,8 millones de toneladas de carga tradicional por el Canal Tamengo, tanto de importación como exportación.

Ese volumen representa una mínima proporción con respecto a las 36.000 millones de toneladas que año tras año se mueve por la hidrovía Paraguay Paraná.

Arias confía que, a partir de esa recategorización, el movimiento de la carga boliviana, de forma inicial, se pueda triplicar, hasta cuadruplicar por el nuevo sistema portuario.

“Los tres puertos están especializados y tienen infraestructura para poder mover la carga por contenedores, tradicional, a granel, cargas de rodados (automóviles) y también las cargas especiales”, agregó.

Cada muelle tiene la capacidad de soportar entre 200 a 300 toneladas de peso.

Arias destacó que la carga por el Atlántico permitirá reducir los costos hasta en un 20% y en términos de tiempo se reducirá entre un 15% y 20%.

“Lo racional es que la carga que está llegando por 180.000 contenedores anuales por vía Arica, de los cuales el 60 al 70 por ciento sale y viene para el oriente boliviano (…) busque la ruta del Atlántico, ahí es donde se va a tener la ventaja de menores costos y menor tiempo”, acotó.

Arias consideró que al menos 10,5 millones de toneladas, que ingresan y salen de Bolivia al año, podrán moverse a través de Atlántico por los tres puertos que pueden mostrar mejores y más ventajas comparativas y competitivas con relación a los puertos del Pacífico.

Asimismo, la categoría de internacional también permitirá a reafirmar los acuerdos que se tiene con agentes portuarios y navieras específicas internacionales para acrecentar el movimiento de carga en favor del comercio exterior boliviano.

“Esto no es un proyecto, es una realidad. Por eso es que estamos entusiasmados con esta decisión del Gobierno de posibilitar ya la supraestructura traducida en el ordenamiento, la reglamentación y todas la leyes para poder dar lugar al servicio que signifique una posibilidad de desarrollo para el país”, recalcó.